Jean-Luc Poignard, de la prestigiosa web de vinos francesa Generation Vignerons ha escrito un reportaje sobre la bodega Can Feliu.

Transcripción del reportaje (al final del post disponéis de un link para leerlo en su formato original, francés):

 

Mallorca: Qué entusiasmo!

Nos situamos en Porreres, Mallorca, para conocer la Bodega Can Feliu, una finca que ha conseguido renacer un viñedo extinto que data del siglo XVIII y que, además, se ha atrevido a correr riesgos y aventurarse a hacerlo de una forma ecológica y biodinámica que les ha valido para conseguir la certificación Demeter. Ubicado en el corazón del campo mallorquín, el ecoagroturismo Can Feliu es sobre todo un discreto complejo hotelero al final de una sinuosa carretera bañada por el sol. Al principio las vides fueron plantadas sólo para dar color y vida a jardines del hermoso edificio.

Carlos Feliu nos explica la génesis del proyecto: Empezamos en el vino un poco por accidente. Plantamos nuestro primer viñedo en 1999 con la única intención de hacer de nuestra finca un hermoso hotel y ofrecer un poco de vegetación durante los veranos secos. En 2003 decidí comenzar una nueva aventura con un “loco” de los vinos que me ayudó a producir mi primera cosecha. Sin conocimiento, experiencia o estructura, logramos embotellar 900 litros de Cabernet Sauvignon.

OPCIONES RELACIONADAS CON LA CALIDAD

Desde la primera vendimia, los huéspedes del hotel expresaron su interés y propusieron crear un negocio, crear cuvées nominativos para exportar en sus redes en Suiza, Alemania, Austria … Es el proceso “cree su propio vino “, o lo que es lo mismo, vino de encargo. Una colaboración más generalizada en España y en la isla de Mallorca de lo que parece.

Enric Bou de los Ríos es el enólogo de Bodega Ca’n Feliu que cultiva las viñas, presiona los jugos y luego los eleva en condiciones confortables. Disponemos de una muy buena materia prima para crear vinos de calidad. No encontrará nuestros vinos en los supermercados. Imponer vinos orgánicos en la isla no ha sido fácil. Hace unos años, la imagen de la biodinámica no estaba a la orden del día. En nuestra Bodega no hay levaduras industriales y un nivel muy bajo de sulfitos.  Hay mucha energía positiva y pasión enológica en la esta Bodega. Sabemos de lo que hablamos ya que se trata de una Bodega muy bien equipada pero no se trata únicamente de eso. Enric, en este caso es conciso y afirma que se lo pasa muy bien y que gracias a los pequeños barriles es capaz de controlar el vino mucho mejor ya que al principio se pensó que el público alemán, por ejemplo, quería vinos muy marcados en madera pero finalmente se ha comprobado que no ha sido así.

COMIENZOS PROMETEDORES EN LA BODEGA

Allí (En Mallorca), se construye una nueva bodega, aquí (Francia) los viñedos son replantados para aumentar la producción porque la demanda de los cuvées es exponencial. Xavier co-responsable de la estructura agroturística defiende sus orientaciones: los grandes distribuidores quieren los mismos productos estandarizados cada año con las mismas cantidades, pero éstas no son nuestras prioridades. Desarrollando el enoturismo, ayudaremos a educar el paladar de nuestros clientes y permitirles descubrir vinos más saludables.
Carlos Feliu estaba animado por un prodigioso deseo de avanzar “habiendo pasado nuestra primera cosecha, sabía que nuestras uvas sobrevivirían a nuestra falta de conocimiento y experiencia.
Entonces decidí invertir en la infraestructura y equipamiento necesario para la vinificación y me matriculé en un máster en viticultura en la universidad. Me entregué profundamente al trabajo en viñedos y vino … Y en 2007, recibimos una medalla de oro para nuestro cabernet 2005 que me convenció de que íbamos en la dirección correcta!”

¡LOS VINOS DE CAN FELIU MANTIENEN SU PROMESA!

El tinto Alè de Cabernet es un vino bien estructurado y pasa por la copa con profundidad y en nariz se perciben sus notas a tabaco y almizcle. En boca es un vino que te marca ya que resulta envolvente con taninos impresos y dejando espacio para que se perciban las frutas maduras. La longitud es muy correcta y se percibe un buen margen de envejecimiento.

Tuve la suerte de degustar un vino rosado denominado Clos de s’Almudaina que Bodega Can Feliu embotella en exclusividad para Mhares, un precioso Beach club de la costa mallorquina. Compartí el vino con una acompañante que de buenas a primeras era reacia a su cata pero que finalmente se rindió a este rosado y solo pudo asegurar: “ Es el mejor rosado que he probado!

Por otro lado probamos en Blanc d’Alens 2016, un vino blanco de fermentación lenta tras un paso de las uvas en frío para su mejor conserva. Sus variedades, viognier, prensal blanc, chardonnay, malvoisie y Sauvignon se conjugan de forma perfecta. En nariz es muy aromático y se perciben olores de fruta amarilla que en boca se confirman con notas de melocotón, pero y piña.

El Sauvignon blanc es otro vino que tuvo una fermentación prolongada de un año de duración. La paciencia de Enric tuvo su recompensa en un vino fresco y elegante en aromas de hinojo y menta. En paladar es equilibrado y mantiene anotas de fruta blanca.

Para finalizar Carlos nos confirmaba lo siguiente “Tenemos un buen equipo motivado que se encarga de la perfecta administración de la Bodega. El porvenir nos dirá si la filosofía de Ca’n Feliu se sostiene y podemos ampliar la Bodega invirtiendo en tecnología y adquiriendo conocimientos nuevos que resguarden nuestra motivación y la calidad que la naturaleza nos ofrece.

 

Majorque#2 : quel enthousiasme !